Mi carrera profesional como comunicadora.

Inicia a los 19 años, aunque dos años antes, ya la vida me había dado una señal de lo que venía. Inicié como miembro del equipo de servicios informativos (departamento de prensa) de lo que se convirtió en su momento, en la mejor radio de la zona. Ascendí en poco tiempo, porque me convertí luego en la coordinadora, pero realmente era una labor integral. Era redactora y presentadora de noticias.

La radio tenía un fin comunitario, su función era ayudar al desarrollo de las comunidades, así que toda la labor tenía un fin social. Sabía que mi trabajo incidía en la gente, en las comunidades. Pero también incidía en su modo de pensar, y esa era la idea. Para ese entonces la misión era ayudar a transformar la manera de pensar de las personas para que se vieran como ciudadanos de derechos, capaces por lo tanto de cambiar sus realidades desde la exigencia de los mismos y el cumplimiento de sus deberes.

Cuando me fui de allí, (la primera vez, porque años después volví) fue maravilloso ver a toda la gente que se había acercado a la radio a despedirse de mí y agradecerme por todo lo que había hecho por ellos, jamás pensé que mi incidencia habría sido tanto. Con el trabajo que hacía se había logrado que se instalaran tuberías, tanques de agua, mejora de servicios…lo que se replicó también luego en la capital del país, cuando además de hacer los noticieros nacionales, me encargaba del programa de intermediación y DDHH.

allí también ascendí rápidamente, convirtiéndome en la coordinadora nacional de formación de la institución, que atendía a más de 30 radios en el País, convenios universitarios y centros de capacitación a nivel nacional. Mi responsabilidad era la formación en identidad, valores y lo técnico de cada área del personal, además de nutrir la espiritualidad y el compromiso. Me correspondía también dirigir la formación humana y sociopolítica y la capacitación del talento humano. También participaba en proyectos internacionales en una de estas áreas.

Trabajé como corresponsal en el que para ese entonces era el único periódico indígena binacional de la región, feliz de contar la cultura y realidad de los pueblos indígenas de mi región. Laboré como coordinadora de producción de la televisora regional y al mismo tiempo, era la presentadora del programa mas visto del canal. Además de robarme la audiencia de la región, dirigí los proyectos de de formación de jóvenes.

Trabajé con instituciones internacionales de comunicación en investigación de fronteras y coordinación de proyectos nacionales. En medio de todo esto, formé a voceros comunitarios, voceros escolares, jóvenes estudiantes de programas de radio y tv, obtuve premios locales y nacionales por mi labor periodística, premios internacionales por mi labor como productora de radio y el reconocimientos de quienes confiaron en mí, tanto las personas de las comunidades, las personas a las que formé y aquellos que eran mis jefes.

Mi labor como comunicadora me nutrió el alma de muchas maneras, el contacto con la gente, ver como la esperanza se podía convertir en esperanza, como la fe podía volver y como la realidad podía cambiar.