Saber mucho de algo o de mucho, no te hace experto ni sabio. Hay una gran diferencia entre la visión de los chinos antiguos y occidente. Para el primero, mientras más estudias, más sabes. Entonces hay personas que estudian de todo, durante mucho tiempo y conocen a “plenitud” muchas cosas, manejan mucha información e diferentes ámbitos, áreas, enfoques. Pero es solo eso, información.

La otra visión plantea que saber mucho de algo sin ponerlo en práctica, sin incorporarlo a tu vida cotidiana, te convierte en alguien que no sabe. Hay “maestros” de Qi gong que han estudiado cientos de movimientos e imparten clases diarias, mostrando sus conocimientos; pero si un “campesino” conoce un solo movimiento y lo practica todos los días de su vida durante años, con entrega y consciencia de ello, se vuelve un Maestro de ese movimiento. Ese es un verdadero maestro.
Esa visión la comparte la sabiduría shamánica americana. Mi abuelo decía: “hay gente que lleva a viejo, pero no a hombre”. Era su manera de mostrar que sólo por cumplir años y llegar cierta edad, no se convertía ese masculino que venía a ser y que bastante hace falta por estos días. Por eso, en la autoridad indígena esta presente el consejo de sabios o ancianos, porque sólo después de haberte pulido en la vivencia, alcanzas cierta sabiduría. También por eso, en la antigua china el primer cumpleaños era a los 60 años de vida.
Esas visiones ancestrales, están muy distantes de lo que siempre ha hecho occidente. Desde hace mucho tiempo la mayoría de los seres humanos optamos por “estudiar” y volvernos “especialistas” en algo. Pero esas especialidades, no van con lo que nuestro interior nos pide. La mayoría de las profesiones que se ejercen en la actualidad, no van con las vocaciones de cada ser. Allí nace la infelicidad, el caos y el sufrimiento.
Cuando laboras en algo que no te apasiona, que no te llena, que no te nutre, te desgastas. En Astrología china, la puerta de la enfermedad se abre cuando el ser no está en su vocación. Pocas veces le hacemos caso a esos llamados álmicos que nos gritan que soltemos lo que va en nuestra contra, porque nos han condicionamiento a la necesidad de «brillar, de triunfar, de ser un especialista, de ser un experto en algo”, lo que lleva a seguir yendo en contra de lo que realmente queremos hacer, lo que verdaderamente amamos hacer.
En la actualidad, aparentar saber mucho nos lleva a creernos expertos, maestros, “modelos” o a verlos en lugares equivocados. Pero en el fondo es una búsqueda de reconocimiento, de querer llenar todas las carencias que contenemos. Sólo cuando dejamos de buscar protagonismo, cuando nos damos cuenta del vacío interior que tenemos, que nos muestra de qué estamos hechos realmente, es cuando podemos trascender eso que nos impide convertirnos en verdaderos maestros.
Cada uno tiene una Maestría, que no es ni mejor ni peor que la de otros. Que al igual que la de los otros, es única, grande y maravillosa. Cada Alma viene a desarrollarse en su Maestría.
Espero que este año liderado por el Caballo de Fuego , escuchemos por fin ese mandato de nuestro espíritu, que nos lleve a la libertad de vivir y desarrollar nuestra Maestría, eso nos aportará felicidad y brillaremos con luz propia. ¿Quiéres conocer a tu Alma y la Maestría que viniste a desarrollar? una consulta de astrología china te permite conocerlo.
Idúwali Nali.
