Esta semana la mayoría de los pacientes han llegado con “patologías de madera, ocasionadas por viento”, para explicar brevemente de qué se trata, porque resumirlo es complicado, menciono algunas de ellas para saber de qué va la cosa: dolores de cabeza que tienden a ser pulsátiles y/o en la frente y sien; dolores musculares, principalmente de espalda (hay muchos tipos); tendinitis, adormecimiento de algunas partes del cuerpo, problemas circulatorios, visión borrosa, levantarse sin sensación de haber descansado, dificultades para decidir, entre otros.

Estamos en el último período del invierno (en el Sur), y ya los que tenemos la capacidad de sentirlo, nos damos cuenta que comienza a ingresar la energía de la primavera, todavía falta un mes para el estío que dará la trasmisión exacta para despedir al invierno y darle la bienvenida a la primavera. Pero los cambios no son bruscos (como nos siguen haciendo creer), todo se va dando paso a paso.
Estos días se comienza a sentir más brisa, y al ser invierno, es una brisa fría, helada. La energía de la primavera es el viento, es lo que impera en ella, junto al florecimiento de aquello a lo que se le dio el descanso adecuado en el invierno. La primavera, que forma parte del elemento madera contiene vivencias maravillosas si vibramos en nuestras virtudes, pero también contiene aprendizajes dolorosos, si por ellos optamos.
¿Que hace que la madera que la venidera estación sea reamente primaveral? Dormir antes de las 10.30 p.m., evitar el consumo excesivo de café y/o chocolate, de cerdo, de quesos madurados, mantequillas; huevo, frituras; grasas. Comer más verde, pero con el cuidado adecuado de evitar los crudos durante el invierno, y si se consumen, tomar algo caliente luego. Y, en el caso de lo “verde” evitar aquellas cosas que cargan “mi madera” como la berenjena, el pepino, la palta o aguacate, entre muchos otros, así como el mango, la maracuyá, y las frutas que excederán “mi bilis” y protegerse del viento.
Junto a ello, es importante vibrar en las virtudes y no en las sombras: la queja, los juicios, el control sobre as situaciones o sobre los otros (recordando que es un ejercicio de poder)…Porque todo lo que no vibre con la flexibilidad de la madera, se termina rompiendo, y por tanto; muriendo. Así que comencemos a movernos, armoniosamente, a caminar, a hacer qi gong li, a bailar, a ser flexibles ante la vida y ante los demás.
Renazcamos en lo que debemos hacer, que es lo que nos recuerda la primavera. Como también nos lo recuerda la luna en su fase creciente, justo estamos en luna nueva que representa el resguardo, el morir para cuidar la semilla y renacer en un nuevo proceso, en nueva vida.
Hay mucho para decir, pero pocas líneas para contarlo. Comencemos a prepararnos para la primavera, para no tener los síntomas mencionados al inicio del texto (ni otros). Son cambios sencillos, que podemos (debemos por elección propia) comenzar a hacer para que la primavera en nosotros sea una estación de disfrute y no de sufrimiento.
La Invitación es para todos, para todas, porque todos merecemos estar mejor. Y un llamado especial para aquellos, que ya tienen parte de estos síntomas mencionados. También a las mujeres, para que sus menstruaciones no sean como las conocidas como “síndrome premenstrual” con fatiga y dolor, que en realidad es un síntoma patológico de la madera.
Idúwali Nali.
