Baños de florecimientos y Rituales de Año Nuevo.

Es muy acostumbrado para estas fechas hacer baño de florecimiento y rituales para la abundancia en el venidero año.

Todo eso está bien, de hecho te dejo unos al final del artículo, que espero puedas hacer. Pero recuerda que los rituales y/o baños de florecimiento no solucionan lo verdaderamente importante. La principal limpieza que debes hacer es en ti, en tu interior, en tu espíritu, en tu alma. Por eso el pasado solsticio mandé a quemar aquellas cosas que ya no queremos o no deberían formar parte de nuestras vidas. Para que l fuego sagrado con su alquimia, transformara lo que debía.

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Muchos me consultan cómo librarse de trabajos oscuros, de “brujerías” que les han hecho, de “daños” que han hecho para que su vida sea de fracaso y dolor. No siempre puedo responder, porque no siempre está la persona lista para escucha lo que tengo que decir.

Hoy te digo que si quieres vivir sin oscuridades que te dañen, las externas y las internas, ponle luz, para que nunca más puedan afectarte. “Donde hay luz, no puede haber oscuridad”. Las cosas nos afectan sólo cuando no estamos bien. Cuando no estamos bien, una o mil cosas pueden dañarnos. Tal como se supone que dijo Pasteur en su lecho de muerte, luego de debates con Bernard Claude, sobre la causa de las enfermedades, a quien luego le dio la razón: “el microbio no es nada, el terreno lo es todo”.

Todo tiene Qi, todo es energía, no habría vida si así no fuera. Y obviamente nosotros nos impregnamos de todo lo que coexiste a nuestro alrededor. Pero eso que absorbemos del externo depende mucho de cómo esté mi interno, y acá no me refiero sólo a nuestros órganos, a nuestras células.

Hacerte una limpieza o limpia, te hará sentir mejor, pero si no limpias lo que internamente debes, de nada servirá, “los microbios” externos e internos te volverán a “dañar”.

Date tu baño de limpieza y de florecimiento; pero no olvides antes, durante y después; darte la verdadera limpieza que te garantizará estar bien siempre, en todos los aspectos de tu vida: limpiar tu interior, limpiar tu espíritu, limpiar tu alma.

Idúwali Nali.

A. BAÑOS DE LIMPIEZAS Y FLORECIMIENTO O DULCE, PARA EL AÑO NUEVO.

El baño del florecimiento o baño dulce, debe hacerse siempre que se ha hecho uno de limpieza. Nunca hagas esto, sin antes limpiarte.

  1. Para el de Limpieza (no lo hagas en el año nuevo, debe ser en el año viejo) mezcla sal marina y café en un envase (si prefieres exfoliarte) o sal marina y alcohol (puede ser vinagre), poco para que el olor no te asfixie.

Si estas en un lugar donde son más fáciles las hierbas, puedes preparar uno con romero, ruda, mata de ratón, lacre, u otra hierba de limpieza.

Que sea café, sal, yerbas o cualquier otro, depende mucho de las energías que caracterizan a la persona.

  • Cuando prepares el baño. Centra tu intención (esto es muy importante, cuando ya no estés centrado(a) en ello, ya deja de hacerlo. Para intencionar debes respirar profundo y lento, para estar centrado y en calma ) en que el mismo, sea para limpiar todo aquello que te daña en lo interno y en lo externo, para limpiar las oscuridades en tus pensamientos, en tus emociones, en tus sentimientos, en tus palabras, en tus acciones (puedes detallar lo que conoces al respecto).
  • Pide a aquello en lo que crees, que purifique en ti todo lo que necesita ser purificado, y dile y dite a ti mismo (a) que hoy te despides de todo ello, para siempre.
  • Comienza a bañarte, como normalmente lo haces. Sólo que antes de enjabonarte, ponerte el champú o lo que hagas, debes vaciarte ese baño sobre ti, muy despacio: Siempre y primero de la cabeza a los pies, pasando por las partes de tu cuerpo, siempre de arriba hacia abajo. Sacudiendo con tus manos también de adentro hacia afuera y de arriba hacia abajo, sacando todo eso que deseas sacar de tu vida, limpiándote de aquello de lo que te debes limpiar.
  • Luego de eso, báñate como normalmente lo haces.

El baño de florecimiento o dulce. (Hay gente que hace los preparados cocinándolos, yo prefiero que sean frescos). Recuerda siempre respirar mientras intencionas, es muy importante que estés en calma y vibrando bonito.

  1. Coloca en un recipiente suficiente agua, mientras lo haces dale las gracias porque ella todo lo limpia y todo lo nutre, para que haya vida. Luego coloca pétalos de flores (frescas). Pídeles permiso para tratarla y dale las gracias por el ofrecimiento de poder hacerte bien.  Hazlo con todas las flores que vayas a usar (yo prefiero las flores que no tengan espinas, y mejor aún, las silvestres). Trata que sean flores de colores vivos, donde estén presentes además el blanco, el amarillo, el rojo o rosa, el morado y para verde, hojas de albahaca y/o laurel. Si estás en la selva, añádele la hoja de bocachico. Añádele también gotas de vainilla y leche.
  • Centra tu intención (esto es muy importante, cuando ya no estés centrado(a) en ello, ya deja de hacerlo). Para intencionar debes respirar profundo y lento, estar centrado y en calma, pide a cada una de las cosas que pusiste en el baño, que te impregnen de su energía de luz, de su fuerza energética que genera vida, bienestar, equilibrio y plenitud.
  • Pide a aquello en lo que crees que con este baño te llene de luz y active tu luz: amor, buena salud, alegría, plenitud, felicidad, abundancia de lo maravilloso, de sabiduría, de dinero….Detalle en lo que quieres para tu vida, no en lo que necesitas.
  • Comienza a bañarte, como normalmente lo haces. Cuando hayas terminado, procede a colocarte el baño dulce o de florecimiento.
  •  Vacía ese baño sobre ti, muy despacio: Siempre y primero desde los pies a la cabeza, y de afuera hacia adentro. Pasando por las partes de tu cuerpo, siempre de abajo hacia arriba y de afuera hacia adentro, sin sacudidas ni movimientos bruscos, sino sutiles. Recibiendo todo aquello que elijes para tu vida (detalla), para vivir en luz, en plenitud y felicidad,…

Si tienes tina, puedes hacer allí el preparado y meterte sin problemas, pero al bañarte las los movimientos de recogimiento y recibimiento como indiqué de los pies a la cabeza, de afuera hacia adentro.

B. RITUAL PARA DESPEDIR EL AÑO. (Debes hacerlo durante el día, no en el recibimiento del año)

Haz un triángulo con velas: una blanca, una morada, una azul. Acompáñalas de ramas de Ruda, Romero y Salvia (u hojas), también con cuarzo y pon sal marina a su alrededor.

Escribe una carta de agradecimiento al año viejo, por todo lo que te dio, agradeciéndoles incluso por aquellas “cosas malas”, cosas dolorosas, de carencia, de molestias que tuviste durante el año. Agrádele lo que hermosamente te brindó y por el aprendizaje que te dio con las “cosas malas”. Dile que ya no necesitas de ellas en el viaje para aprender, por lo tanto le das las gracias por haber formado parte de tu camino, pero te despides para siempre de ellas, dile que ya no las necesitas, ni necesitas aprender desde esos lugares, que estás listas para avanzar, continuar y aprender desde lugares donde el dolor, la carencia, la enfermedad, ya no estarán presentes, porque ya te mostraron lo que debían. Despídete de esos grandes maestros.

No leas lo que escribes, sólo escribe y luego quema con la llama de las velas.

C. RITUAL PARA RECIBIR EL AÑO.

Haz un triángulo con vela velas: Blanca, amarilla y roja. Colócalas juntas. Si tienes un vela grande de 7 colores, mucho mejor. Acompaña con cuarzos, Un ramo de flores donde esté presente el amarillo, el rojo, el blanco, el morado, el rojo. Si son Silvestres mejor, nada de flores con espinas. Coloco alrededor chancaca o papelón molido (si no tienes, usa azúcar) y acompaña también con canela, arroz, lenteja y monedas (preferiblemente, chinas si tienes) y/o billetes de un dólar en un recipiente.

Coloca un plato con frutas, (no frutas con espinas) debe estar presente la mandarina, la manzana, las uvas…

Escribe una carta al año nuevo dándole la bienvenida, eligiendo las opciones que recibes en tu vida con su llegada: buena salud, maravillosas relaciones familiares, excelentes amigos, ….todo aquello que si quieres en tu vida.

Es importante que siempre que escribas lo hagas con la petición de elijo, en vez de “deseo o necesito”. Asimismo, evita escribir negaciones como “no quiero”. Es una carta de lo que elijes para ti.

Termina con la oración: Esto es lo que elijo para mí con tu llegada y te agradezco que me acompañes en este camino de abundancia maravillosa, porque lo merezco, porque lo merecemos. Hecho está, hecho está, hecho está. Gracias, gracias, gracias.

Cuando termines, léela en voz alta. Cuando sea media noche, cerca de año nuevo (unos minutos antes, puedes hacerlo coincidir con las uvas, si acostumbras a hacer ese ritual) vuélvela a leer.

Luego, guárdalo en un sobre rojo, junto a las monedas y/o billetes. Mantén ese altar con el sobre durante 12 días, renovando flores y frutas cuando sea necesario, para que no estén marchitas. Deben estar en un espacio limpio en el comedor o la cocina.

Luego de los 12 días guarda el sobre en tu bolso o cartera. O en un lugar especial en tu casa. Puedes incluso mantenerlo en ese altar si decides preservarlo durante todo el año.

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