Todos soñamos con ser libres, les comenté en el escrito anterior y en el de junio del año pasado, que el Caballo nos viene a hablar de libertad, nos viene a guiar hacia ella. Pero, ¿Realmente estamos listos para ser libres, realmente queremos la libertad?

La Libertad es un reclamo del alma, pero no siempre nos detenemos a mirar cual fuel el grillete que nos pusimos para no serlo. Posiblemente nos hemos acomodado en nuestra prisiones de comodidad porque nos da miedo el cambio o el salto que debemos dar. Cuando eso ocurre, la energía del caballo nos sacude intempestivamente en lo interno y en lo externo, y ante ello, no hay más opción que reaccionar.
La energía de este mes es parecida a la de un espejo (dije parecida, no que lo es) y por lo tanto nos va a reflejar cómo estamos en verdad. Revisa que acontecimiento, proceso, personas están llegando a ti y con qué, porque no es casualidad. Este mes te mostrará lo bien que vas y lo que te falta.
A los Caballos (En el mes, año, día u hora), recuerden que para cumplir con su misión de liberar, primero tiene que liberarse ustedes. Porten la bandera con la autenticidad que amerita. Hay que guardarse también la impaciencia y la imprudencia, evitar que nuestro fuego se dispare, cuidemos mucho nuestra salud mental, cuidado con estancarnos en los fantasmas que nos pueden mostrar.
Ejerce tu libertad, identificando las cadenas que en algún momento te pusiste, es momento de cortarlas y avanzar, recordando que eres un espíritu libre y que nadie, más que tú, puedes hacerte esclavo de lo que te daña. Como les dije hace un año, comienza a brillar como el sol que eres sin quemarte en el proceso.
Idúwalli nali.
