El Dragón de este 2024 viene a inaugurar los últimos veinte años de decadencia, antes de comenzar una nueva era. Una nueva era energética que durará 180 años, una era espiritual.

Esta era espiritual es necesaria, para retornar a lo original. Para recordar que somos seres de otro nivel. El Dragón de Madera es el que debate con otros hasta dar a luz nuevas ideas. También nos recuerdan el verdadero amor y su conexión especial con todos. Con los seres humanos y la existencia. El planeta y el mundo que conocemos sería completamente distinto sí en nuestra vida, tuviéramos presente al Dragón. Si como humanidad, cultiváramos la armonía, la belleza, el equilibrio.
Hemos normalizado tanto la inhumanidad, que tienen que venir el Dragón y el Fénix a recordarnos lo que somos. Una cosa es estar y otra cosa es ser. Por eso, este ciclo inicia un período de cambios inéditos. Veremos obras hermosas y dolorosas, con un mismo fin. El modo del camino, lo elegimos nosotros. Según lo que escojamos, veremos lo mejor del Dragón de Luz Blanca o lo peor del Dragón de Luz Negra. Pero en todo momento, si lo sabemos ver; siempre tendremos guía. Sólo debemos aprender a contemplarlo. Eso, es lo primero que debemos tener siempre presente para no perdernos, Tener presente la contemplación. Debemos meditar.
Este año inicia el cambio de paradigmas, modelos, modos, valores, de la psiquis humana. El mensajero del Cielo, purificará a aquellos que ya han venido haciendo su trabajo en lo personal y en lo referente a la humanidad. Estas personas que ya tienen algo de paz.
Los más favorecidos son aquellos que gocen de mayor paz. Los demás (todos como humanidad) inician un largo viaje hasta encontrarse, hasta contactar con el verdadero ser, con el que se es y no, con el que se ha creído que es.
Este año iniciamos esa trayectoria a recordar lo que somos como especie y como humanidad. Eso mismo, nos llevará a entender que hemos llegado al fin de una civilización y que no se vivirá de la misma manera. La humanidad ameritará de guías espirituales, que ayuden en esta transición. El Dragón de madera presentará un nuevo tiempo de encuentro entre las generaciones, pero con la necesidad de renovar. Es volver al origen con los aprendizajes. Es integral lo ancestral con lo nuevo.
Vívelo de la mejor manera, escucha el llamado de tu interior. Lo mereces. No viniste a padecer en este mundo, esa ha sido una elección errada como humanidad. El año propicia el cambio, vívelo de la mejor manera. El universo cuenta contigo y te lo agradecerá.
Idúwali Nali.
