Hoy el mundo entero está atento al Eclipse como un evento astronómico mundial de interés científico y turístico. Pero como siempre digo, debemos ir más allá, recordar lo que la información celeste contiene de los eventos.

Las antiguas civilizaciones como los mayas, hablaban de que el Tigre se comía al sol. Los chinos antiguos comentaban algo similar, que el Dragón se comía al sol, y entonces sonaban tambores, entre otras cosas, para evitar que esto pasara y la oscuridad llegara. Entre otras cosas, porque algunos chinos estudiosos hablaban de un mal presagio que podría indicar muerte, incluyendo la del emperador.
Mucho tiempo antes de eso, antes de la china imperial occidentalizada; los sabios ancestrales querían mostrar que el Sol desaparecía y que obviamente la muerte podía llegar. Pero la muerte de la que hablaban es la que contempla la existencia universal como un movimiento constante de finales e inicios, de muerte y de vida.
En la Oscuridad no habita únicamente la maldad; también habita el recogimiento para revisar, para hacer introspección. El fin de ello es que veamos lo que hicimos en el ciclo que culmina, dejar morir lo que no nos ayuda, soltar lo que nos está dañando, cuidar la semilla de lo que queremos que si continúe y sembrarla para que inicie un nuevo ciclo mejor que el anterior. Entonces, vemos que la muerte tiene una connotación completamente distinta a lo que nos han enseñado.
Todo eclipse, toda luna nueva, todo momento de Oscuridad nos invita a a recogernos, a parar para revisar, a hacer introspección, y a dejar morir aquello que debe irse. Si lo vivimos desde el miedo inculcado a las poblaciones anteriores, no logramos ese propósito. Si lo vivimos sólo como un evento astronómico o turístico, tampoco lo hacemos.
He comentado infinidades de veces anteriores a esta, que viene una era de evolución espiritual y que hacia allá nos llevan. No es casualidad que le eclipse de hoy coincida con la luna nueva. Nos están mostrando mucho más que un evento astronómico que llega cada cierto tiempo.
Que podamos vivir este eclipse como debemos; soltando, dejando ir, muriendo a lo que ya no debe estar; para poder renacer en lo que nos permite seguir evolucionando. Cuando pasas por el anillo de fuego, se queda todo atrás, y tienes la satisfacción de haber logrado algo grande. Entonces, te das cuenta que ya estás del otro lado, que ya el peligro y lo que te podía dañar, ya quedó atrás.
Que en este este momento de doble oscuridad puedas tus ojos miren tus oscuridades, para iniciar un nuevo ciclo de la mejor manera.
Idúwali Nali
