El invierno nos muestra que ha llegado el momento de la pausa, del descanso, del final de un ciclo. Es el momento de soltar, absolutamente todo. Los árboles que comenzaron a soltar sus hojas en el otoño, hoy están completamente desnudos. Eso es lo primero que nos recuerda, soltar todo.

Lo segundo es el descanso en la quietud, el guardarse en lo más íntimo y haciendo lo menos posible; hacer solo lo necesario. Los animales hibernan para conservar energía para sobrevivir y el suelo descansa de ser labrado; las semillas se guardan como el gran tesoro para la siembra del siguiente ciclo, para garantizar que haya una cosecha para nutrir y garantizar vida.
Este año se encargó, entre otras cosas; de mostrarnos todo lo que nos faltaba soltar, se nos regresaron cosas no resueltas para hacerlo. así inició y así llega el invierno, antes del nuevo año que inicia en febrero, llega el invierno como la oportunidad de desnudarnos por completo de lo que no hemos terminado de soltar. Mi primera invitación es: termina de soltarlo todo.
La segunda es, guárdate en el descanso de todo lo que te aleja de ti. Se trata de recuperarnos del desgaste y acercarnos a nosotros, hacer introspección. No temas contactar son tus oscuridades, se trata de mirarlas una a una, sacar de ti aquella que ya no necesitas para continuar y guardar las semillas de lo que sí necesitas para tu mayor bienestar en el siguiente ciclo: aquellas situaciones, virtudes relaciones, procesos que te aporten bienestar. Feliz invierno.
Idúwali Nali.
P.D: Tienes el ritual para hoy en el Instagram.
