1.Agradezcamos y bendigamos al Sol.

En la mañana cuando salga, reunidos en el núcleo familiar, salgan a ver al Sol. Inicialmente no le mires directamente a los ojos. Muestra reverencia de respeto y agradecimiento. Luego mírale un instante y con tus manos, específicamente con los dedos de tus manos, haz como si lo tocaras, como si le sostuvieras. Baja la cabeza, mientras recitas la bendición. (Algo personal que acostumbro a hacer, pero tú puedes hacer lo que tu alma sienta que deba)
“Astro de luz, Astro de vida, gracias por todo lo otorgado. Gracias por ser padre, gracias por ser hermano, gracias por dar vida.
Que tu luz prevalezca siempre en nuestra casa, la tierra; que siempre garantice vida junto a la luna. Que siempre esté presente tu energía alquímica y regeneradora. Que tu fuego y tu luz prevalezca en mi alma y en la de mis hermanos y hermanas.
(Llevando los dedos hacia el pecho, en el corazón y mirando al sol) Que tu luz y mi luz interna sean una, y una sea junto a la de todos, junto a toda la existencia. Que el fuego nunca se apague, que la vida continúa y que prevalezca el equilibrio, la alegría, la plenitud y la felicidad. (Ambas manos en el centro del pecho) Gracias, Gracias, Gracias”
- En el interno de la casa.
En la noche, se puede encender una hoguera (si hay patio o terraza), en su defecto, una vela grande. Junto a ella, una corona de flores (preferiblemente girasoles o amarillas) una tazón o vaso de agua, piedras de cuarzo, o ambar, ojo de tigre o rubí, hierbas, plantas y especies como, manzanilla, lirio, Lavanda, sauco, hinojo, canela, caléndula o artemisa. Incienso de lavanda, tomillo, romero o menta. Además de comida fresca y bebidas de limón, o agua de frutas de la estación. Papel y lápiz.
Enciende el fuego, y escribe en el papel aquellas cosas que no quieres que continúen en tu vida, incluso las que puedas considerar tontas y/o pequeñas que no te permiten continuar. Cuando termines quémalas en el fuego, pidiendo que transforme todo eso, que se dé un proceso alquímico.
Pídele que purifique en ti aquellas cosas que consciente o inconscientemente no has podido trascender. Que tu fuego interno tenga la fuerza para transformar en tu físico, tu alma y tu espíritu, aquellas cosas que no te han permitido avanzar.
Luego escribe e otro papel aquellas cosas que si desea en tu vida, y pide que en ellas se ponga y habite la luz, que el poder el verano la expanda y crezca armoniosamente. Agradece todo ello y dale la bienvenida a tu vida. Colócalo al lado del fuego, junto a la corona de flore y el agua.
Luego danza alrededor del fuego, en círculos y siente la energía existencial unida a ti, y agradece por ello.
Termina siempre con agradecimiento, en palabras y reverencia corporal.
Idúwali Nali.
