El baño del florecimiento o baño dulce para el año nuevo, debe hacerse siempre que se ha hecho uno de limpieza. Nunca hagas esto, sin antes limpiarte.
Para el baño de Limpieza, que debes hacer desde hoy hasta el domingo, mezcla sal marina y café en un envase (si prefieres exfoliarte) o sal marina y alcohol (puede ser vinagre), poco para que el olor no te asfixie al bañarte.
Si estas en un lugar donde son más fáciles las hierbas, puedes preparar uno con romero, ruda, mata de ratón, lacre, u otra hierba de limpieza que tengas a la mano.

Que sea café, sal, yerbas o cualquier otro, depende mucho de las energías que caracterizan a la persona.
Cuando prepares el baño, centra tu intención, esto es muy importante, cuando ya no estés centrado(a) en ello, deja de hacerlo.
Para intencionar debes respirar profundo y lento, para estar centrado y en calma, debes centrar tu atención en que ese baño sea para limpiar todo aquello que te daña en lo interno y en lo externo, para limpiar las oscuridades en tus pensamientos, en tus emociones, en tus sentimientos, en tus palabras, en tus acciones, en cada célula de tu cuerpo. Puedes detallar lo que conoces al respecto.
Pide a aquello en lo que crees, según tu fe y en tus recursos internos, en el caso de las mujeres, invoquen a sus diosas internas también. Pide que purifique en ti todo lo que necesita ser purificado, y dile y dite a ti mismo (a) que hoy te despides de todo ello, para siempre.
Comienza a bañarte, como normalmente lo haces. Sólo que antes de colocarte el jabón y champú, debes vaciarte ese baño sobre ti, muy despacio: Siempre y primero de la cabeza a los pies, pasando por las partes de tu cuerpo, siempre de arriba hacia abajo. Sacudiendo con tus manos también de adentro hacia afuera y de arriba hacia abajo, sacando todo eso que deseas sacar de tu vida, limpiándote de aquello de lo que te debes limpiar.
Luego de eso, báñate como normalmente lo haces.
El baño de florecimiento o baño dulce.
Hay gente que hace los preparados cocinándolos, yo prefiero que sean frescos. Debes preparar el baño antes de meterte a la ducha y hacerlo luego del último baño de limpieza. Recuerda siempre respirar mientras intencionas en la preparación, es muy importante que estés en calma y vibrando bonito.
Coloca en un recipiente suficiente agua limpia, mientras lo haces dale las gracias porque ella todo lo limpia y todo lo nutre, para que haya vida. Luego coloca pétalos de flores, pídeles permiso para tratarla y dale las gracias por el ofrecimiento para hacerte bien. Hazlo con todas las flores que vayas a usar (yo prefiero las flores que no tengan espinas, y mejor aún, las silvestres). Trata que sean flores de colores vivos, donde estén presentes además el blanco, el amarillo, el rojo o rosa, el morado y para verde, hojas de albahaca y/o laurel. Si estás en la selva, añádele la hoja de bocachico. Añádele también gotas de vainilla y leche y una pizca de canela.
Centra tu intención, esto es muy importante, cuando ya no estés centrado(a) en ello, ya deja de hacerlo. Para intencionar debes respirar profundo y lento, estar centrado y en calma,pide a cada una de las cosas que pusiste en el baño, que te impregnen de su energía de luz, de su fuerza energética que genera vida, buena salud, bienestar, equilibrio y plenitud.
Pide a aquello en lo que crees que con este baño te llene de luz y active tu luz: amor, buena salud, alegría, plenitud, felicidad, abundancia de lo maravilloso, de sabiduría, de dinero….Detalla en lo que quieres para tu vida, no en lo que necesitas.
Comienza a bañarte, como normalmente lo haces, es decir primero de lavas con el jabón y luego el champú, te enjuagas y cuando hayas terminado, procedes a colocarte el baño dulce o de florecimiento.
Vacía ese baño sobre ti, muy despacio: siempre y en todo momento, se va primero desde los pies a la cabeza, y de afuera hacia adentro. Pasando por las partes de tu cuerpo, siempre de abajo hacia arriba y de afuera hacia adentro, sin sacudidas ni movimientos bruscos, sino sutiles. Mientras lo haces, da la bienvenida a todo aquello que quieres en tu vida, detalla cada una de ellas, recibiéndolas con alegría y agrado. Elijes para tu vida (detalla), para vivir en luz, en plenitud y felicidad,…
Si tienes tina, puedes hacer allí el preparado y meterte sin problemas, pero al bañarte, debes hacer las los movimientos de recogimiento y recibimiento como los indiqué, de los pies a la cabeza y de afuera hacia adentro. En el mismo orden, debes sumergirte.
RITUAL PARA DESPEDIR EL AÑO. (Debes hacerlo durante el día, no en el recibimiento del año)
Haz un triángulo con velas: una blanca, una morada, una azul. Acompáñalas de ramas de Ruda, Romero y Salvia (u hojas), también con cuarzo y pon sal marina a su alrededor.
Escribe una carta de agradecimiento al año viejo, por todo lo que te dio, agradeciéndoles incluso por aquellas “cosas malas”, cosas dolorosas, de carencia, de molestias que tuviste durante el año. Agrádele lo que hermosamente te brindó y por el aprendizaje que te dio con las “cosas malas”. Dile que ya no necesitas de ellas en el viaje para aprender, por lo tanto le das las gracias por haber formado parte de tu camino, pero te despides para siempre de ellas, despídete de esos grandes maestros, diles que ya no las necesitas, que ya no eliges aprender desde esos lugares, que estás listo para avanzar, para continuar y para aprender desde lugares de buena salud, de bienestar y de plenitud. No leas lo que escribes, sólo escribe y luego quema con la llama de las velas.
C. RITUAL PARA RECIBIR EL AÑO.
Haz un triángulo con vela velas: Blanca, amarilla y roja. Colócalas juntas. Si tienes un vela grande de 7 colores, mucho mejor. Acompaña con cuarzos, Un ramo de flores donde esté presente el amarillo, el rojo, el blanco, el azul, y el naranja. Si son Silvestres mejor, nada de flores con espinas. Coloco alrededor canela y azúcar, acompaña también con canela, arroz, lenteja y monedas (preferiblemente, chinas si tienes) y/o billetes de un dólar en un recipiente.
Coloca un plato con frutas, (no frutas con espinas) debe estar presente la mandarina, la manzana, las uvas…
Escribe una carta al año nuevo dándole la bienvenida, eligiendo las opciones que recibes en tu vida con su llegada: buena salud, maravillosas relaciones familiares, excelentes amigos, ….todo aquello que si quieres en tu vida.
Es importante que siempre que escribas lo hagas con la petición de elijo, en vez de “deseo o necesito”. Asimismo, evita escribir negaciones como “no quiero”. Es una carta de lo que elijes para ti.
Termina con la oración: Esto es lo que elijo para mí con tu llegada y te agradezco que me acompañes en este camino de abundancia maravillosa, porque lo merezco, porque lo merecemos. Hecho está, hecho está, hecho está. Gracias, gracias, gracias.
Cuando termines, léela en voz alta. Cuando sea media noche, cerca de año nuevo (unos minutos antes, puedes hacerlo coincidir con los primeros minutos del año, si está en tus posibilidades).
Luego, guárdalo en un sobre rojo, junto a las monedas y/o billetes. Mantén ese altar con el sobre durante 12 días, renovando flores y frutas cuando sea necesario, para que no estén marchitas. Deben estar en un espacio limpio en el comedor o la cocina.
Luego de los 12 días guarda el sobre en tu bolso o cartera. O en un lugar especial en tu casa. Puedes incluso mantenerlo en ese altar si decides preservarlo durante todo el año.
