Cuando comenzamos un camino de evolución espiritual, se abren muchas aristas. Según la energía de cada uno, esto puede ser vivido maravillosamente de forma adecuada, o puede llevarnos a otras situaciones.

Ciertamente somos consecuencia de las vivencias que tuvimos en la infancia, de la manera en la que nuestros padres nos criaron, de lo que la escuela y de los grupos sociales en los que nos movimos. Todos ellos formaron parte de lo que soy, condicionaron y forjaron parte de lo que ahora me lleva a actuar y vivir, de una manera o de otra.
Y entonces, cuando decidimos comenzar a sanar todo eso que vamos haciendo consciente, podemos caer en la “necesidad” de ir a nuestro pasado. Ese pasado pueden ser vidas pasadas, o incluso mis abuelos. Muchos en estos casos, quieren sanar completamente, sanando ese pasado. Responsabilizando a lo que hizo en una vida pasada, o lo que su abuela hizo, su mamá, su bisabuela, su papá hicieron “mal” y es el motivo por el cual, su vida no es como quisiera.
Muchos ven como una necesidad imperante de que para que todo “le salga bien a partir de ahora”, deben sanar ese pasado: su vida pasada o lo que hicieron sus antepasados. Y se les puede ir la vida en ello.
La única realidad, circunstancia y vida que podemos sanar, es la nuestra. Y esta vida que tenemos, es en lo que deberíamos ocuparnos en el presente. Esa frase de la película: “El ayer es historia, el mañana es un misterio, el hoy es un regalo, por eso se llama presente”, contiene el secreto de la felicidad, de la vida.
La única vida que puedo vivir, que puedo sanar; es la mía, la de nadie más. En la medida que me ocupe de vivirla, de disfrutarla, de valorarla como el gran regalo que es; de sanar en mi vida lo que debo sanar en mí, para no seguir repitiendo la historia, es cuando logro hacer esos cambios y sanar a mi linaje.
Muchos vienen a mí por consultas de “cartas astrales”. Cuando las hago y veo la información que me dan de su clan, siempre le digo a las personas que vean la información que se les repite como familia, porque hay una gran mensaje en ello, para la persona que está consultando. Pero que deben fijarse en eso, para que en su presente hagan lo que les toque hacer a ellos, no para juzgar lo que hicieron sus parientes.
Tu mamá te dio lo que te podía dar, por decisión o por omisión. No puedes cambiarla a ella, puedes cambiar tú lo que haces con esa vivencia que tuviste con ella. Puedes ser mejor mamá o repetir la historia, eso es lo que hace la diferencia. Lo mismo con los padres, con los abuelos, con los custodios o ancestros que forman parte de tu vida.
Si te centras en sanar una vida pasada, dejas de vivir tu presente y de sanar en él, de cambiar en él, lo que te corresponde hacer a ti. Porque nadie más que tú, puedes hacerlo.
Pronto inicia un nuevo año, la energía cambia. Deseo que terminemos de sacar lo que debemos, de ponerle luces a las sombras, para caminar en virtudes y plenitud. Decreto para ti un camino de luz y bienestar.
Idúwali Nali.

Totalmente de acuerdo con este artículo. Si analizamos el pasado, será para tener explicaciones de hechos presentes. Pero la vida es hoy, y es hoy cuando puedo generar consecuencias para el futuro. Debo analizar mi realidad actual, y sanar lo que mi intelecto me indique, para generar una vida más acordé con nuestros valores y principios.